A favor o en contra de la esterilización de un perro?

Seguramente habrás oído una leyenda que corre, muchos dicen que en el servicio militar español añadían bromuro a la comida para que los reclutas tuvieran la libido muy baja y estuviesen mucho más tranquilos. Los perros (hablamos en todo momento de machos en este artículo), se guían por instintos y razonan muy poco o casi nada y en ciertas ocasiones podemos tener algún que otro disgusto por su comportamiento, sobre todo con otros machos, de ahí la pregunta que nos planteamos.

Qué animales deben ser esterilizados?

La primera respuesta a esta cuestión es sin duda, ningún animal debe ser esterilizado por problemas con su conducta, cierto es que hay perros problemáticos (aunque perros problemáticos no existen, perros mal educados bastantes…)

Animales en que la intervención sea quirúrgicamente necesaria (perros con problemas de próstata, problemas en los testículos, tumores…)

Qué conseguimos con la esterilización?

Conseguimos que el animal sea más tranquilo, no sea tan agresivo y dominante, no ‘marque’ tanto, disminuya su apetito sexual, no busque el enfrentamiento con otros perros.

Métodos de esterilización en perros

Orquiectomía

En la orquiectomía lo que se hace es extirpar por completo los testículos del animal, se abren por completo la piel que contiene los testículos para ligar y seccionar los vasos del conducto deferente de cada testículo y posteriormente extraer los testículos, una vez terminada la intervención se procede a cerrar con puntos de sutura la herida. Esta opción no es reversible.

Vasectomía

Es similar a la orquiectomía, pero aquí no se extraen los testículos, simplemente se ligan y seccionan los vasos del conducto deferente, esta práctica es menos usada que la orquiectomía. Este método puede ser reversible aunque no es aconsejable la vuelta atrás.

Castración química

Actualmente hay medicamentos que previa consulta veterinaria pueden conseguir la ‘esterilización del animal’, simplemente lo que hacen es que anulan por completo la síntesis de la testosterona. Además este proceso es reversible, si deseamos que el animal vuelva a tener todas sus facultades al 100% sólo debe suspenderse el tratamiento, es mucho mejor que una intervención, por pequeña que sea.

Pero, y si falla la esterilización?

Seguramente el problema venga de una mala educación del animal, podemos recurrir a especialistas en comportamiento canino para que corrija esos ‘defectos’ adquiridos desde muy joven. Existen animales que incluso siendo habiendo esterilizados por el método que sea, el problema persiste, viene de mas arriba, concretamente de la cabeza, de aquello que ha aprendido desde muy pequeño o le han consentido hacer, ante estos casos lo mejor es terapia profesional y reeducar al animal.


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